Retomamos la actividad en la web (tras un pequeño paroncillo «veraniego»). Y lo hacemos de la mano de Irene y Miguel, pareja con personalidad, perfectamente engranada, que ya nos lo demostró en la preboda. Y es que, el entorno elegido resulto «la mar» de agradable, un estupendo marco para el transcurso de una bella y emotiva jornada, con «brisas tropicales»… Así, da gusto.